20 de enero de 2026
Sostenibilidad
4 min lectura

Logística inversa y economía circular en Europa: convertir devoluciones en recursos

El crecimiento del comercio electrónico y el endurecimiento de las normas medioambientales han situado la logística inversa – la recogida de productos y envases devueltos y su reintegración en la cadena de suministro – en el centro del debate. Para alcanzar los objetivos de sostenibilidad, las empresas deben alinear estos flujos inversos con las estrategias de economía circular de la UE...

Logifie Team

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Expertos en tecnología logística

Ilustración de una cadena de suministro circular con flechas de logística directa e inversa, contenedores reutilizados e iconos de reciclaje en un contexto europeo.

El auge del comercio electrónico y unas regulaciones ambientales cada vez más estrictas han llevado la logística inversa a primer plano. Hablamos del proceso de recoger devoluciones de productos y embalajes, clasificarlos y devolverlos a la cadena de suministro en lugar de desecharlos. Para cumplir los objetivos climáticos y de sostenibilidad, los cargadores y operadores logísticos deben vincular estos flujos inversos con las estrategias europeas de economía circular. Este artículo resume el marco normativo y propone medidas prácticas.

Almacén europeo donde se clasifican paquetes devueltos para su reacondicionamiento y reciclaje, con trabajadores y señalización verde.
Los centros de clasificación de devoluciones son un eslabón clave para recuperar productos y envases dentro de la economía circular.

Por qué importa la logística inversa

Las devoluciones y los productos al final de su vida útil ya no se consideran solo un coste inevitable. Cada vez más se tratan como recursos que pueden repararse, reacondicionarse o reciclarse. La Agencia Europea de Medio Ambiente señala que la UE está pasando de un modelo lineal, en el que los productos se descartan tras un único uso, a una economía circular basada en la reutilización, la reparación y el reciclaje. Al mantener los materiales en uso durante más tiempo y transformarlos en nuevos productos, se reduce la generación de residuos y el impacto ambiental.

Sin embargo, el avance es lento: en 2022 los materiales reciclados representaron solo el 11,5 % de todos los materiales utilizados en la UE, y duplicar esta tasa de uso circular de materiales de aquí a 2030 será un reto. Al mismo tiempo, el vertido en rellenos sanitarios se redujo del 23 % al 16 % entre 2010 y 2020, lo que indica cierto éxito en la desviación de residuos. La logística inversa ayuda a cerrar el círculo recuperando productos y envases para su preparación para la reutilización o su reciclado.

Reglamento de envases y residuos de envases (PPWR)

El nuevo Reglamento de envases y residuos de envases (PPWR), en vigor desde el 11 de febrero de 2025, establece objetivos ambiciosos de reciclaje y reutilización. Pretende que todos los envases comercializados en la UE sean reciclables en 2030, aumentar el uso de plásticos reciclados y reducir la dependencia de materias primas vírgenes. También introduce restricciones a los envases de un solo uso y obliga a los negocios de comida para llevar a aceptar envases reutilizables aportados por los clientes sin coste adicional. Los envases representan alrededor del 40 % del consumo de plástico de la UE y la mitad de la basura marina, y cada residente generó 186,5 kg de residuos de envases en 2022.

Para los responsables de logística, la PPWR implica asumir una mayor responsabilidad en la gestión del retorno de envases y garantizar que se traten en instalaciones que cumplan la normativa. Los sistemas de envases reutilizables y el ecodiseño orientado al reciclaje pasan a ser elementos esenciales en la planificación del transporte y el almacenamiento.

Diseñar redes de logística inversa

Para construir sistemas eficaces de logística inversa, las empresas deberían considerar las siguientes acciones:

  1. Analizar los flujos de devolución: identificar los productos con tasas de devolución elevadas, como electrónica o textil, y evaluar si pueden repararse, reacondicionarse o reciclarse.
  2. Utilizar puntos de recogida y taquillas: consolidar devoluciones a través de puntos de paquetería, taquillas automáticas o tiendas físicas para reducir los costes de recogida y facilitar la devolución a los consumidores.
  3. Integrar logística directa e inversa: combinar entregas y recogidas en las mismas rutas siempre que sea posible, reduciendo kilómetros en vacío. Las herramientas avanzadas de optimización de rutas ayudan a coordinar ambos flujos.
  4. Colaborar con reparadores y recicladores certificados: firmar acuerdos con centros especializados en reacondicionamiento y reciclaje de productos devueltos y asegurarse de capturar datos fiables sobre el estado de las devoluciones para decidir su mejor destino.
  5. Adoptar envases reutilizables: invertir en embalajes de transporte resistentes, como cajas plegables, que puedan devolverse, limpiarse y reutilizarse. Esto reduce residuos y, a largo plazo, puede mejorar la protección del producto y los costes.

Estrategias de economía circular en logística

La logística inversa debe integrarse en una estrategia más amplia de economía circular que incluya, entre otros, los siguientes elementos:

  • Diseño para el desmontaje: diseñar productos y envases para que puedan desmontarse y separarse fácilmente por materiales con vistas a su reparación o reciclaje.
  • Recursos compartidos: compartir almacenes, hubs urbanos y capacidad de transporte con otros operadores para aumentar los niveles de carga y reducir la capacidad ociosa.
  • Datos y trazabilidad: implantar sistemas de seguimiento, como códigos avanzados o etiquetas RFID, para seguir la pista a envases reutilizables y otros activos durante múltiples ciclos.
  • Implicar al consumidor: incentivar la devolución de productos mediante programas de depósito y retorno, descuentos o programas de recompra, explicando de forma clara el impacto ambiental positivo.
  • Monitorizar y cumplir: seguir indicadores clave como tasas de devolución, reutilización y reciclaje para cumplir las obligaciones de reporte y orientar las mejoras operativas.

Conclusión

La logística inversa es una pieza central de la economía circular. Al aplicar de forma proactiva el PPWR y alinear sus operaciones con los objetivos europeos de circularidad, los cargadores y operadores logísticos pueden transformar las devoluciones de un centro de costes en una fuente de valor. Integrar los flujos inversos, invertir en envases reutilizables y colaborar a lo largo de toda la cadena de valor ayudará a las empresas europeas a cumplir sus objetivos de sostenibilidad y responder a la presión regulatoria y de los clientes.

Fuentes

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Circular economy (European Environment Agency, 2024) – Describe la transición de Europa de modelos lineales a modelos circulares y señala que solo el 11,5 % de los materiales utilizados en 2022 procedían del reciclaje, mientras que el vertido en vertederos se redujo del 23 % al 16 % entre 2010 y 2020.

European Environment AgencyVer Fuente
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Packaging waste (European Commission, 2025) – Resume el Reglamento de envases y residuos de envases (2025/40), que exige que todos los envases sean reciclables en 2030, incrementa el uso de plásticos reciclados, reduce las materias primas vírgenes, limita los envases de un solo uso y obliga a los negocios de comida para llevar a aceptar recipientes aportados por los clientes.

European CommissionVer Fuente